Taquillas más sostenibles, seguras e inteligentes

Recurrir al uso de taquillas es cada vez más frecuente. Facilitan la movilidad, al permitir dejar objetos y pertenencias para poder realizar cualquier otra actividad, sin tener que cargar con las pertenencias o la compra. En algunos lugares, este tipo de servicio es más que habitual desde hace años. Era muy fácil encontrar taquillas o puntos de consigna en estaciones de tren o autobús, instalaciones deportivas o centros educativos. Con su uso, se podían dejar los objetos que no se iban a utilizar para ir a clase, mientras esperabas el tren y hacías turismo o para practicar tu deporte favorito.

En la actualidad, su aplicación se ha extendido, estando disponibles en diferentes puntos y con la finalidad que se le quiera dar. Puedes alquilar un espacio por horas o por días, a razón de la necesidad del momento. Sin embargo, algo tan simple como una taquilla, ha experimentado un cambio sustancial en nuestros tiempos. En la era de la digitalización y la automatización, emergen las taquillas inteligentes y lo hacen, como una solución innovadora dentro del ámbito de la logística. Este tipo de sistemas avanzados, están transformando la forma en la que las empresas encargadas, gestionan la recepción y entrega de documentos y paquetería, al mismo tiempo que mejoran la experiencia del usuario en cualquier otro sector.

Con la implementación de taquillas inteligentes, se optimizan los procesos y se garantiza una mayor seguridad en todos los aspectos. Estos sistemas de almacenamiento, permiten la entrega y recogida automatizada, así como guardar pertenencias en momentos concretos. Todo ello, sin que exista la necesidad de que se produzca una interacción humana directa. Funcionan asignando compartimentos bloqueables que solo pueden ser abiertos por el usuario, mediante códigos únicos o aplicaciones móviles. De manera que se asegura la privacidad y la integridad del contenido de la taquilla.

Una evolución beneficiosa y sostenible

Esta evolución que viven las taquillas, destaca por su excelente adaptación a los avances tecnológicos disponibles en el sector de la logística y la seguridad. Creadas en sus orígenes para centralizar entregas y agilizarlas, su evolución pasa por la implementación de las nuevas tecnologías. De manera que la tendencia enfatiza la personalización y adaptabilidad, en una clara respuesta a las necesidades de empresas y usuarios, como bien saben nuestros amigos de We Love Lockers que, ofrecen un servicio de taquillas a medida con reserva online durante todo el día.

Estas mejoras introducidas, señalan una gestión más eficiente, segura y ecológica, lo que anticipa un futuro en le que la eficacia de estos servicios, debe ser primordial. Todo ello, supone una serie de beneficios cuyo impacto en la logística, la seguridad y la sostenibilidad es bastante positivo. Empezando por la eficiencia que supone dentro de la logística y la entrega de paquetería, donde este tipo de soluciones, permite la automatización de la recepción y entrega de los envíos. De manera que se minimiza el tiempo de espera y se optimizan los recursos. Con su uso, la gestión se facilita y permite que las empresas puedan centrarse en otros aspectos como la atención al cliente.

En lo relativo a la seguridad y la privacidad, este tipo de taquillas, garantizan que solo el destinatario o usuario autorizado, tenga acceso al contenido. Para que sea así, se implementan sistemas de autenticación avanzados, reduciendo en gran medida el riesgo de que se produzca un robo o pérdida. Lo que, a su vez, garantiza la confidencialidad de los documentos u objetos más importantes.

Dado que se disminuyen las rondas de distribución, entregas fallidas o de comprobación, estas taquillas, contribuyen a que se reduzca la huella de carbono. Promueven una logística más verde, minimizando desplazamientos innecesarios y fomentando prácticas sostenibles en cualquier ámbito donde se instalen y utilicen.

El uso de las taquillas inteligentes, abarca sectores tan diversos como pueden ser las oficinas corporativas, los complejos residenciales o las universidades, permitiendo la entrega o cuidado de documentos importantes, paquetería, compras online o enseres personales. Son ideales en espacios en los que se produce un alto volumen de envíos, solucionando de forma eficiente el sistema, al minimizar la necesidad de interacción humana, salvo que sea estrictamente necesario.

La implementación de las taquillas inteligentes, implica una planificación previa cuidadosa, así como tener en consideración factores como la ubicación, la capacidad necesaria y la integración con los sistemas que ya existen. Resulta esencial, realizar una evaluación de las necesidades especificas de cada situación, el flujo de entregas o el nivel de usuarios, con la finalidad de ofrecer la solución más eficaz. El proceso de implementación incluye la selección del tipo adecuado de taquilla, su instalación y configuración y, la garantía de que se ajusten perfectamente a los objetivos de la empresa. Por lo que es indispensable considerar en primer lugar, la ubicación, la accesibilidad, la capacidad para manejar el volumen de envíos o usos y la integración tecnológica correspondiente, con los sistemas de gestión y seguridad existentes.

Sostenibilidad de los materiales con los que se fabrican

Una cosa es la sostenibilidad y eficiencia que supone la integración de las taquillas inteligentes, a nivel empresa. Otra la que suponen los materiales con los que se fabrican. Al ser cada vez más conscientes del impacto ambiental, es muy habitual buscar las soluciones más sostenibles y duraderas. En este aspecto, las taquillas inteligentes, optan por una fabricación en metal. De esta manera, las taquillas proporcionan la seguridad y organización deseadas, al mismo tiempo que se consideran una opción ecológica, con la que se protege el medio ambiente.

El acero reciclado con el que se suelen fabricar las taquillas metálicas ecológicas e inteligentes, se caracteriza por su resistencia y durabilidad, además de que su impacto medioambiental es menor que el producido por el acero nuevo. Recurrir al acero reciclado, implica reducir la necesidad de extraer más materias primas, disminuyendo las emisiones de carbono y el consumo energético.

Para un proceso de reciclaje del acero, se debe recolectar chatarra de este metal, fundirlo y darle una nueva vida. En este caso, en forma de taquilla. Este ciclo, preserva los recursos naturales, reduciendo al mismo tiempo, los residuos de los vertederos. Además, el acero reciclado, mantiene todas las propiedades del nuevo, garantizando que las taquillas, posean la misma robustez y fiabilidad. Optar por este tipo de metal, es algo que hacen cada vez más fabricantes de taquillas, fomentando la economía circular.

Sin embargo, no todo queda en el metal reciclado. Las taquillas, suelen contar con un acabado diferente en cada caso. Colores corporativos, diseños novedosos… El uso de pinturas y recubrimientos ecológicos, carentes de compuestos orgánicos volátiles (COV), sustancias químicas perjudiciales, es otro plus añadido de este tipo de taquillas sostenibles. En lugar de utilizar recubrimientos nocivos para el medioambiente, se utilizan pinturas a base de agua y recubrimientos en polvo, más seguros y sostenibles.

Las pinturas ecológicas, son menos dañinas y proporcionan una protección duradera, frente a la corrosión y el desgaste, lo que implica que las taquillas se ven bien, resistiendo al paso del tiempo, sin que la salud del planeta se vea comprometida. Estos recubrimientos son más fáciles de mantener y limpiar, prolongado la vida útil de cada taquilla, reduciendo la necesidad de tener que reemplazarlas con mayor frecuencia.

Por si todo esto no es suficiente, la fabricación y producción de taquillas metálicas e inteligentes, se realiza con mayor eficiencia energética. Este aspecto es crucial en los procesos de fabricación. Recurrir a aquellos de bajo consumo, minimizan el uso de los recursos naturales y reducen la emisión de CO2. En este sentido, se incluye la implementación de la maquinaria eficiente y la optimización de los procesos de producción.

La energía que se utiliza es a su vez, renovable. El compromiso de las empresas que fabrican las taquillas sostenibles, procede de la instalación de paneles solares y energía eólica, eliminando la dependencia de los combustibles fósiles. Se optimizan los recursos y la producción se centra en implementar prácticas de reciclaje interno, con los que se reutilizan los residuos metálicos generados durante el proceso de fabricación. Añadido a las técnicas de producción ajustada, con la que se pretende eliminar el desperdicio en todos los procesos que componen la producción, utilizando únicamente, los recursos necesarios.

Los beneficios a destacar en este aspecto, son la durabilidad y el menor impacto ambiental que se consigue con este hecho. Puesto que, a mayor durabilidad, menor necesidad de reemplazo y menor necesidad de fabricación, con lo que se reduce notablemente el impacto medioambiental asociado a la fabricación.

Por otro lado, se contribuye al mantenimiento de la economía circular, dado que, al finalizar su vida útil, son totalmente reciclables. Pueden desmontarse y reutilizarse sus materiales para dar vida a otros productos. Lo que se traduce en beneficios económicos y sostenibilidad a largo plazo. No solo son ventajas para el planeta, también lo son para el bolsillo.

En resumen, podemos decir que las taquillas y los servicios que ofrecen a través de ellas, son sostenibles, buenos para el usuario y buenos para el planeta. El uso de una taquilla inteligente, agiliza las entregas, garantiza la seguridad del contenido que se deposita en ellas y requiere menos desplazamientos, tanto para los usuarios como para la empresa. Lo que es un plus de sostenibilidad, añadido a todo lo que implica su fabricación de forma, igualmente sostenible.

 

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