Más de la mitad de los jóvenes españoles recurren a la comida rápida al menos dos veces por semana; a pesar de ello, un 80% dicen que les gusta cocinar. Estos son los platos preferidos por los jóvenes de nuestro país. Quédate hasta el final porque puede que te lleves alguna sorpresa.
La revista Xemilla se hace eco de un estudio sobre Hábitos de Consumo y Estilos de Vida de los jóvenes, realizado por la facultad de ciencias de la información de la Universidad Complutense de Madrid a instancias de una conocida cadena de hamburgueserías.
Para efectuar el estudio se ha realizado una encuesta a más de 700 alumnos del campus de la complutense con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. A pesar de que la muestra del estudio son universitarios madrileños, las conclusiones extraídas nos dan una idea bastante certera sobre los gustos y hábitos de consumo de la juventud actual en nuestro país.
Para empezar, un 80% de los encuestados afirma que les gusta cocinar, aunque por problemas de tiempo, recurren a menudo a la comida rápida y a la comida para llevar. Un 36,8% indica que invierte tiempo en ir a la compra y en cocinar su propia comida, aunque no todos los días. Los que cocinan señalan que suelen replicar platos caseros que han aprendido en casa (como pasta o lentejas) y que a veces se atreven con recetas innovadoras. Inspirados por el boom que han alcanzado programas de televisión sobre cocina como MasterChef. Aun así, tanto si la cocinan ellos como si la compran ya cocinada, su alimentación está influenciada por sus preferencias.
Estos son los platos preferidos por los jóvenes españoles.
Las Pizzas.
Un 54,9% de los encuestados incluyen las pizzas dentro de sus platos preferidos y aseguran que las toman con cierta regularidad. Los jóvenes españoles comen pizza sobre todo en casa. Bien porque las compran como “comida a domicilio” en una pizzería o porque consumen pizzas precocinadas que hornean en la cocina.
Es una comida para compartir. Recurren a ella como opción para una cena familiar o para amenizar una reunión entre amigos: una quedada en casa para ver el futbol o una sesión de domingo por la tarde viendo series en una plataforma en streaming.
Las pizzerías fueron unos de los primeros negocios de restauración que pusieron en marcha el servicio “Take away”. Eso ha calado en los hábitos de consumo de la población. Los Millennials y la Generación Z son un segmento demográfico que ha crecido con cierta autonomía desde que eran niños. En su familia, los progenitores trabajaban, por lo que encargar una pizza era una solución rápida para darles de comer cuando los padres no tenían tiempo para cocinar o les había surgido un imprevisto.
Dentro de las pizzas preferidas por los jóvenes, según datos proporcionados por Telepizza, se encuentran las Pizzas Barbacoa, la Pizza Cuatro Quesos, la Pizza Carbonara y la Pizza de Pepperoni.
Las hamburguesas.
Un 28% de los jóvenes apuestan decididamente por las hamburguesas y las incluyen entre sus comidas preferidas. Es una comida para comer fuera, en un restaurante especializado. El 78% de los jóvenes dicen que las toman en comidas con los amigos y un 28,8% lo hacen cuando salen de fiesta, como si fuera un alto en su jornada de ocio.
Aun así, un pequeño porcentaje las comen en casa como comida a domicilio. Bien porque están jugando en el ordenador o en la consola, o porque están estudiando para prepararse un examen.
Las hamburguesas son un plato que a menudo ha sido desprestigiado, tachado como comida basura. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, muchos restaurantes han recurrido a este formato para ofrecer carne de calidad a un público joven en un ambiente informal.
Así nos lo cuenta Laura, de Alzira (Valencia), una chica de 20 años que dice quedar con sus amigas para comer hamburguesas en Canibal Burguer, una hamburguesería de esta ciudad valenciana que elaboran ellos mismos sus hamburguesas con carne de vaca española dejada madurar en nevera durante 60 días.
La calidad de una hamburguesa viene determinada por la materia prima utilizada para su elaboración. Muchas hamburguesas son como comer un bistec o un entrecot de ternera, presentado de otra manera.
La pasta.
Los jóvenes españoles son amantes de la comida italiana (la pizza y la pasta), o al menos de cómo la entendemos aquí. Un 80% de ellos afirman saberlas cocinar. Y cuando decimos que la cocinan nos referimos a que hacen preparaciones elaboradas, no el clásico plato de espaguetis cocidos que aliñamos con un chorro de salsa de tomate de bote. La pasta a la carbonara, a la boloñesa y al pesto son algunos de los platos de pasta que cocinan nuestros jóvenes.
Dentro de las preferencias de pasta también están incluidos la lasaña y los canelones, los cuales se consumen, sobre todo, como platos precocinados. A una mayor distancia encontramos la pasta rellena, como los tortellinis y los ravioles.
La pasta también es un plato recurrente cuando un joven sale a comer fuera de casa en una velada, digamos, más seria. Mientras la hamburguesa es la alternativa elegida cuando quedan con los amigos para comer algo en grupo, un plato de pasta se toma como primero, por ejemplo, en una cena en pareja.
A pesar de que son hidratos de carbono, un plato de pasta bien elaborado es una expresión de comida mediterránea. Una comida equilibrada y saludable que contiene lácteos, vegetales y carne (o pescado en algunas preparaciones) en proporciones adecuadas.
Comida asiática.
La comida asiática es otra de las preferencias de la juventud española. Principalmente, la comida japonesa, que le ha ido comiendo terreno a la comida china, la más popular hasta hace unas décadas. Un 16,3% de los encuestados la colocan en los primeros puestos de sus preferencias culinarias.
Aunque la comida asiática provine de una cultura muy diferente a la nuestra, lo cierto es que ha calado profundamente en nuestra sociedad. El periódico catalán El Nacional.cat explica algunas razones de por qué la hemos integrado con tanto entusiasmo. Son estas:
- Es una comida variada. La comida china o japonesa que comemos en un restaurante asiático tan solo es una pequeña muestra o versión de toda la riqueza gastronómica que alberga el extremo oriente. Aun así, nos ofrece una diversidad de platos, desde fritos como el rollito de primavera, platos frescos como el sushi, cocina al vapor como las gyozas y sopas como el ramen, que nos permite ir explorando en busca de sabores nuevos, que estimulan nuestra curiosidad.
- Utiliza ingredientes frescos y saludables. En la comida china es frecuente el uso de verduras frescas y la japonesa tiene como base el pescado. No en vano es una de las grandes potencias pesqueras del mundo. Con una preparación y un sabor distinto al que estamos acostumbrados a degustar en la comida mediterránea, sabemos que con la comida asiática estamos comiendo alimentos saludables.
- Equilibrio de sabores. Los cocineros asiáticos son expertos en combinar sabores como lo dulce y lo agrio, lo salado y lo amargo, el sabor umami, obtenido a través de preparaciones complejas que alcanzan un equilibrio de sabores sorprendente.
- Técnicas culinarias diferentes. Aunque nos parezcan novedosas, las técnicas de cocinado que se emplean en la cocina asiática proviene de una tradición de miles de años. Nos referimos, por ejemplo, al uso del Wok (una sartén que alcanza altas temperaturas en poco tiempo) o el sushi (una técnica de secar el pescado crudo por medio del arroz cocido). Son técnicas que añaden sabor y textura a los platos y que nos invitan a consumirlos de una manera distinta.
- Atractivo visual. Es innegable. La comida asiática entra por los ojos. Es un tipo de cocina donde se cuida la presentación y donde los platos nos atraen muchas veces por el colorido y la forma en la que se presentan.
La tortilla de patatas.
El plato típico, por antonomasia, de la cocina española, la tortilla de patatas, también se encuentra dentro de las comidas preferidas por nuestros jóvenes. Un 15,2% afirman estar enamorados de ella.
Aparte del sabor seductor que tiene esta tortilla, donde los ingredientes están fritos previamente antes de integrarse en la cremosidad del huevo, este plato representa una conexión directa con nuestros orígenes. Una especie de cordón umbilical que nos une a la familia y a la tradición de la que provenimos.
El 80% de las personas opinan que la mejor tortilla de patatas es la que cocinaba su madre o su abuela. Sentarse a comer un pincho de tortilla es como volver a la infancia. Como sentarse delante de aquellas mujeres que les cuidaban cuando eran pequeños.
Como sucede con todo lo español, la tortilla de patatas despierta controversia y división de opiniones. Algunos la prefieren con cebolla y otros sin cebolla. Somos capaces de alimentar acalorados debates para dilucidar cuál es mejor. Qué le vamos a hacer, somos así. Nos gusta discutir. En lo que la mayoría parece estar de acuerdo es en que les gusta poco cuajada o cuajada en su punto. Que quede cremosa por dentro.



